El “Gran día” solidario de la Fundación Sí de Quilmes

Este proyecto, que contará con la colaboración de la empresa McDonald’s, buscará recolectar lo necesario para construir una residencia universitaria. Los que deseen ayudar podrán hacerlo comprando simplemente una hamburguesa.

Este viernes, alrededor de 150 voluntarios de la Fundación Sí de Quilmes participarán de una campaña solidaria con el objetivo de juntar fondos para financiar la construcción de una residencia universitaria en una ciudad del interior del país aún no definida, lo que le permitirá a muchos jóvenes cumplir el sueño de concretar sus estudios superiores.

La iniciativa se llama “Gran Día” y se llevará a cabo junto a la empresa de comidas rápidas McDonald’s, en cuyos locales, los clientes podrán ayudar con la compra de una hamburguesa Big Mac, que tendrá un valor de 300 pesos, para la creación de un alojamiento para los estudiantes -como el realizado en Mendoza- y colaborar también con la Casa Ronald Mc Donald.

Los voluntarios quilmeños estarán difundiendo en tiempo real, a través de las redes sociales, cómo se estará llevando a cabo la movida solidaria, debido que, por las medidas de aislamiento establecidas por la pandemia de coronavirus, no podrán estar presentes en las sedes. Allí, en años anteriores, se realizaban conciertos con músicos locales. Ahora, se llevarán a cabo de manera virtual.

La coordinadora de la Fundación Si local, Valma Savarino, destacó que “es interesante ver cómo con cosas muy simples, se puede transformar la realidad. Uno no se imagina que comprando una simple hamburguesa puede darle la oportunidad a alguien de estudiar en una universidad”.

“Es la primera vez que McDonald’s posibilita que, con el Gran Día, también se ayude a un proyecto de la Fundación Sí. En Quilmes, los vecinos se prenden a la campaña, están interesados en ayudar”, aseveró.

Valma, más allá de su labor solidaria en la zona, viajó a realizar relevamientos al interior del país y a inaugurar una residencia universitaria en Mendoza.

Finalmente, consideró que “es emocionante ayudar a chicos que nunca pensaron estudiar una carrera. Son jóvenes que no sólo no tienen acceso a internet, sino que no tienen ni agua ni luz. Para ellos, en su gran mayoría, termina todo en la secundaria y luego deben ir a trabajar en el campo como sus padres”.