El jefe de gobierno porteño, Jorge Macri, valoró a los profesionales porque “son parte de la historia de nuestro sistema de salud público, que es el mejor que tiene la Argentina”.
Tras haber logrado un hito en la salud pública, la Ciudad distinguió a los equipos médicos del Hospital Fernández y la Maternidad Sardá que llevaron adelante las primeras cirugías fetales de altísima complejidad dentro del vientre materno.
A través de técnicas intrauterinas de vanguardia y un despliegue de profesionales multidisciplinarios, los médicos lograron tratar patologías congénitas graves antes de que los bebés nacieran. Este logro transformó el paradigma de la medicina prenatal y abrió una nueva era de esperanza para las familias.
“Todos queremos dejar un legado en la vida y ustedes lo están haciendo, han puesto la vara en un nivel distinto”, sostuvo el Jefe de Gobierno, Jorge Macri, quien les entregó placas conmemorativas a los equipos de ambas instituciones junto al ministro de Salud de la Ciudad, Fernán Quirós. “Ustedes son parte de la historia de nuestro sistema de salud público, que es el mejor que tiene la Argentina. Les queremos agradecer en nombre de todos los vecinos”, agregó.
La primera cirugía fetal abierta de mielomeningocele del sistema público de salud del país la hizo el equipo del Hospital Fernández, el 24 de noviembre de 2024, en tanto los profesionales de la Maternidad Sardá concretaron la primera intervención fetal en un embarazo gemelar monocorial monoamniótico en marzo de 2025
En el Hospital Fernández (Cerviño 3356) participaron el director Carlos Damin; la subdirectora, Bibiana Amor Curti; y el director general de Administración, Federico Azpiri. Por la Maternidad Sardá estuvieron presentes su directora, Sandra Susacasa; y su subdirector, Edgardo Presta. También hubo profesionales de los servicios de obstetricia, diagnóstico prenatal, anestesia, instrumentación, enfermería y salud mental de ambos establecimientos.
La intervención del Hospital Fernández fue durante el sexto mes de gestación para corregir una malformación congénita en la columna vertebral del feto y prevenir daños neurológicos. Los especialistas accedieron al útero, expusieron al feto, repararon la lesión y volvieron a suturar y posicionar el útero en el abdomen materno.
Esta hazaña requirió el trabajo multidisciplinario de obstetras, neurocirujanos, anestesistas y especialistas en medicina fetal del Hospital Fernández, liderados por la doctora Liliana Voto y la colaboración del equipo de Cirugía Fetal del Hospital Universitario Austral y el posterior seguimiento neuroquirúrgico neonatal en el Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez.
“Estas intervenciones muestran el enorme nivel profesional que tiene el sistema público de salud de la Ciudad. Una cirugía fetal de esta complejidad solamente es posible con equipos multidisciplinarios, donde obstetras, cirujanos, anestesistas, especialistas en medicina fetal, enfermería y muchos otros profesionales trabajan de manera coordinada, acompañados por tecnología y una enorme capacidad técnica”, sostuvo el ministro Fernán Quiros. Y agregó: “Y lo más importante es para qué hacemos todo esto: para poder intervenir a tiempo, incluso antes del nacimiento y darles a esos chicos mejores oportunidades para su vida”
El procedimiento realizado por el equipo de la Maternidad Sardá se aplicó para tratar el Síndrome de Transfusión Feto-Fetal (STFF), una patología grave en embarazos de gemelos que comparten placenta. Con un endoscopio miniaturizado y tecnología láser, los cirujanos lograron equilibrar el flujo de sangre entre ambos fetos y mejorar sensiblemente sus probabilidades de vida. A partir de este logro inicial, la Maternidad Sardá consolidó su programa de medicina fetal y realizó cinco intervenciones de este tipo en 2025 y dos este año.
“Las inversiones que estamos haciendo en el sistema público de salud tienen como objetivo mejorar la atención a los porteños, pero también darle a nuestro capital humano la mejor tecnología. Nuestros hospitales son formadores de talento: son hospitales escuela. Tener tecnología de punta nos permite que ustedes se sigan desafiando”, subrayó Jorge Macri.

El plan de 500 obras en hospitales se financia, entre otros recursos, con el recupero de la atención de personas con obra social o prepaga y de extranjeros que se atienden en el sistema público.
Entre las más destacadas figuran las nuevas Unidades de Terapia Intensiva de los hospitales Vélez Sarsfield, Ramos Mejía y Fernández; las nuevas guardias de los hospitales Pirovano, Tornú y Udaondo; y los nuevos consultorios externos en el Piñero, Rivadavia y Penna. También se renovó el Muñiz, Durand, Argerich, Penna y Álvarez. Y se hicieron obras en más de 20 Centros de Salud (CeSAC), se inauguraron otros tres y se está por terminar el cuarto de esta gestión, en Colegiales.
También se instaló el primer acelerador lineal del sistema público en el Hospital Marie Curie. Y para ampliar la capacidad de atención a los porteños y mejorar el acceso a consultas especializadas y más servicios, el Gobierno de la Ciudad inauguró además dos Centros de Diagnóstico, en Palermo y Villa Urquiza, que se sumaron a los de La Paternal y Barracas.
