Sandra Torres, presidenta de la entidad, encabezó la jornada, donde se distribuyeron los juguetes a menores que permanecían internados en la sala de internación pediátrica y a los que pasaban por la guardia del citado sector.
En el marco del Mes de la Niñez, la Comisión Directiva de la Cooperadora del Hospital de Quilmes fue vehículo de la donación de juguetes que realizó la empresa Rivaplast para los niños que permanecen internados en la sala de internación pediátrica del mencionado nosocomio.
Al respecto, la presidenta de la Cooperadora, Sandra Torres, expresó que “hay momentos en los que un juguete deja de ser solamente un juguete” y consideró que “para un niño que está internado puede significar volver a jugar, distraerse, sentirse acompañado y, aunque sea por unos minutos, olvidarse de que está en un hospital”.
“Y cuando aparece la sonrisa de un hijo, también cambia la expresión de una mamá o de un papá que lleva horas o días atravesando una situación difícil”, añadió.
La recorrida de los integrantes de la Cooperadora alcanzó las habitaciones de internación pediátrica y también la Guardia Pediátrica, donde se entregaron juguetes a chicos que durante la jornada concurrieron al hospital para recibir atención médica.
La iniciativa tuvo como propósito sumar un momento de alegría dentro de un ámbito atravesado, muchas veces, por la preocupación, la incertidumbre y la espera.
Desde la Cooperadora señalaron que el propósito de la jornada resultó ser no limitar la solidaridad únicamente a las necesidades materiales del hospital, sino también acompañar humanamente a los pacientes y a sus familias.
La totalidad de los juguetes entregados en esta jornada fueron aportados por RIVAPLAST, empresa que hizo posible la iniciativa a través de su donación.
Al respecto, la entidad destacó especialmente “el valor de este tipo de compromisos del sector privado, porque permiten transformar una colaboración concreta en una acción que llega directamente a quienes están atravesando una situación de especial vulnerabilidad”.
En este caso, cada juguete tuvo un destinatario: un niño internado o un pequeño paciente que concurría a la Guardia Pediátrica.
Desde la institución, agradecieron a RIVAPLAST por confiar en la Cooperadora como puente para hacer efectiva la entrega y remarcaron la importancia de que empresas, organizaciones y vecinos continúen involucrándose solidariamente con el hospital público.
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Al finalizar la jornada, Torres valoró que “hoy RIVAPLAST no solamente donó juguetes: hizo posible momentos de felicidad dentro de habitaciones donde hay familias atravesando situaciones que muchas veces son muy difíciles”.
Luego, expresó: “Ver la cara de un niño cuando recibe su regalo y, al mismo tiempo, ver sonreír a sus padres es algo que conmueve profundamente. Una sonrisa no reemplaza un tratamiento médico, pero puede aliviar el alma, acompañar y devolver esperanza. Quiero agradecer especialmente a RIVAPLAST y también a cada integrante de nuestra Comisión Directiva por el compromiso, el tiempo y el enorme corazón con el que trabajan”.
“Nuestra Cooperadora quiere estar presente donde el hospital y su gente nos necesiten. Esa es nuestra responsabilidad y también nuestra razón de ser”, concluyó la presidenta de la Cooperadora del Hospital de Quilmes”, concluyó.
